Mientras se ordena el frente financiero, surgen reclamos por las tensiones en lo productivo

Voces que apuntan al Gobierno

Martín Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, en la fábrica de General Pacheco.

¿Va a salir la Argentina a pedir prestado dinero en los mercados internacionales de crédito, ahora que el riesgo país perforó los 500 puntos básicos? La semana finalizó en condiciones inmejorables, en el sentido estricto de la palabra: no hubo en los últimos siete años y medio mejores condiciones para conseguir crédito externo, pagando una tasa de interés que podría ubicarse en alrededor de un dígito.

A lo largo del mes pasado convergieron de manera virtuosa dos situaciones. El Banco Central cumplió con su anuncio de cambio de su estrategia, compró divisas en cada rueda desde el 5 de enero hasta el viernes pasado y acumuló 1.158 millones de dólares. En las dos primeras semanas del mes los inversores internacionales parecían no haber tomado nota, pero durante la segunda mitad de enero el panorama cambió con la mejora de la cotización de los bonos soberanos y el riesgo país pasó de la zona de los 550 puntos básicos a la de los 490 puntos.

Aun así Argentina todavía está a un par de escalones de distancia los 413 puntos de Ecuador, el ejemplo regional más cercano, que el lunes colocó 4.000 millones de dólares a menos del 9% anual.

Para Carlos Pérez, director de la Fundación Capital y ex director del Banco Central, la clave es seguir mostrando voluntad en la acumulación de divisas por parte de la autoridad monetaria. Considera que para el Gobierno, tras haber recibido un Banco Central con reservas netas negativas en 10.000 millones de dólares en diciembre de 2023, ahora la situación se revirtió y las reservas netas se ubican en el terreno positivo.

“Es clave incrementar las reservas netas”, señaló el economista. “Los países de la región que logran refinanciar sus pasivos en los mercados internacionales exhiben reservas equivalentes a dos dígitos de su Producto Bruto”. En el caso de la Argentina, aun con los incrementos registrados en enero, las reservas totales del Banco Central (US$ 44.500 millones, al cierre del viernes) no llegan al 7% de su PBI.

Durante la semana que pasó el presidente Milei escaló su pelea con el empresario Paolo Rocca, a quien llegó a acusar de "desestabilizador", luego de que Tenaris quedó en sexto lugar en la licitación por los tubos del gasoducto que construirá el consorcio Southern Energy y que ganó la fabricante de tubos india Welspun. Todo un símbolo de esta apertura comercial en la cual el Gobierno busca mostrarse aplicando correctivos a empresas locales que supuestamente no saben competir. Difícil aplicar esa lógica a Techint, una de las principales fabricantes de tubos petroleros en todo el mundo.

Pero hubo esta semana otro episodio, de tono mucho más civilizado y no menos alarmante: la multinacional Ford le anunció al ministro Luis Caputo una inversión de 170 millones de dólares en su planta de General Pacheco. La reunión se concretó en el quinto piso del ministerio de Economía. El representante de Ford es el argentino Martín Galdeano, titular de la automotriz para toda Sudamérica. Y no se anduvo con vueltas. Tras su encuentro con Caputo, posteó en Linkedin: “Si no se puede exportar, la planta de Pacheco sería una planta sin futuro”.

Conviene mirar esa situación un poco más de cerca. Ford lleva invertidos 700 millones de dólares en su fábrica en los últimos cinco años y ahora va a sumar otros US$ 170 millones. Casi 900 millones de dólares. No hace falta ser un experto para ver, en una recorrida por sus instalaciones, que se trata de una planta de clase mundial. Aun así, le cuesta exportar. ¿El motivo? Cada pick up Ranger tiene un sobrecosto de 12% de impuestos. Y 10 de esos 12 puntos porcentuales se los llevan provincias y municipios, vía Ingresos Brutos y tasas.

De vuelta al principio, la salida de la Argentina a los mercados internacionales hoy parece ser una cuestión de tiempo, o más bien del timing del equipo económico. Eso podría despejar el horizonte de vencimientos de la deuda, de más de 16.000 millones de dólares para este año, y ganar tranquilidad en el frente financiero. Pero las tensiones hacia adentro no ceden. Esta semana otro representante de una multinacional, Andrés Fava de la autopartista ZF, lo planteó en un escrito con tono mitad catarsis y mitad humor cordobés: “Pasamos de un escenario donde unos pocos vivos se hartaron de cazar en el zoo, a un nuevo escenario donde al cazador lo desnudan, le dan un tenedor como arma y lo encierran dentro de una jaula de leones hambrientos y le dicen: vayan a cazar… reconviértanse aprendan a usar el tenedor.