Cinco pymes que dan pelea para seguir adelante en plena apertura importadora

Relocalizan su actividad

La fabricante de línea blanca Codini, de Córdoba, comenzó a exportar secarropas a Estados Unidos.

La fabricante bonaerense de bombas petroleras Metalcrom está instalando una planta auxiliar en la zona de Vaca Muerta; la productora cordobesas de lavarropas Codini comenzó a exportar sus productos a Estados Unidos; la metalúrgica Serin, también de Córdoba, está instalando una nueva fábrica en Asunción del Paraguay mientras que la constructora Idero, que además fabrica viviendas modulares, está instalando una unidad productiva en Montevideo. Y la empresa de soluciones de ingeniería y logística Gelvez, de Rosario, abrió una representación en la capital de San Juan para aprovechar el ciclo inversor en la minería de cobre.

Se trata de cinco casos de firmas pequeñas y medianas, acostumbradas a lidiar con los ciclos y las crisis económicas, que están inaugurando mecanismos de defensa a fin de asegurar su supervivencia, o directamente una nueva expansión, a partir del nuevo ciclo económico que se abrió desde diciembre de 2023.

Gustavo Schutt, autor del libro “La reinvención de dueño”, señaló que ante las crisis no todas las pymes reaccionan igual y a la misma velocidad. “Hay empresas muy proactivas y no sólo por instinto de conservación. También buscan oportunidades de crecimiento que pueden aparecer en una crisis. Son empresas diversificadas, que a su vez diversifican el riesgo empresario: ponen una ficha en otro mercado; desarrollan otro producto, cambian los procesos. Por lo general no tienen un Plan B pero tampoco le tienen miedo al fracaso. Son tomadores de riesgo”.

Para Martin Quirós, titular de la consultora Zendera, muchas empresas afectadas han hecho el duelo, pero saben que después del tsunami el agua se retira. ”Por más que el mandato familiar diga que nacimos y moriremos produciendo y nunca vamos a sustituir nuestra producción por importados, muchos entendieron que la mayor responsabilidad social empresaria es subsistir. Y por eso están importando. Otros exploran nuevos mercados o buscan estar más cerca de los clientes, para conocer sus necesidades, asegurar un servicio de posventa inmediato”, afirmó. “Las pymes tienen que saber que cuanto más complejo es su negocio, más barreras de entrada tendrá la competencia extranjera. Se tienen que evaluar las fortalezas y hacerlas valer: si tengo el know how de la logística o distribución, eso es un activo. En cambio, si no se puede competir con un producto, se tiene que cambiar el foco, el target o el mercado”, agregó el consultor.

Metalcrom es una empresa de Berazategui fundada en 1967 por Norberto Bartalini. Se especializa en la fabricación de bombas y de aplicación de cromo duro para optimización y recuperación de componentes industriales. Es gestionada por la tercera generación, integrada por los hermanos Nicolás Bartalini como presidente, María Pia, como vice y Maria Eugenia, como directora

La empresa prepara una reapertura en la zona de Vaca Muerta con la que apuesta a dar vuelta su situación actual, marcada por flojas ventas el año pasado.

“En marzo inauguraremos una planta de 5.000 m2 en Añelo a efectos de bajar costos en los servicios de reparación y mantenimiento de las bombas utilizadas en Vaca Muerta. Se trata de instrumentos muy sensibles, dado que regulan la presión de fluidos como el agua inyectada en sumideros y el petróleo enviado a los oleoductos”, afirmó Alejandro Bartalini, hijo del fundador y actual socio de la empresa.

Con una cartera de clientes que integran los 17 mayores operadores de la formación neuquina de petróleo y gas shale, Metalcrom, es uno de los proveedores de estas bombas que pesan entre 5 y 7 toneladas y pueden costar entre 90.000 y 160.000 dólares cada una.

Una movida de la magnitud de instalar una nueva planta, agregó Bartalini, les permitirá reducir fuertemente los servicios de mantenimiento, luego de que el año pasado las petroleras redujeran los presupuestos de compras.

“Cada viaje de ida y vuelta en camión a Buenos Aires, con una bomba para reparar, requiere dos días y un costo de seis millones de pesos. Ahora, al contar con repuestos en el depósito de Añelo, el ahorro del costo del capital inmovilizado y la logística es importante”.

La idea de construir una base de mantenimiento cerca de Vaca Muerta prosperó con la compra de un lote en el Parque industrial Z1, de Añelo. “Hace algo más de un año nos juntamos tres empresarios y compramos una hectárea y media a 80 dólares el metro cuadrado, con escritura. Dividimos los gastos y luego cada uno construyó por su cuenta. En nuestro caso la inversión fue financiada con recursos propios y un crédito de Banco Nación”, explicó Bartalini.

Con más 70 años en el mercado y una planta de 20.000 m2 en la localidad de San Francisco, en Córdoba, la fabricante de electrodomésticos Codini concretó su primera exportación a Estados Unidos con un contenedor de 740 secarropas centrífugos.

“Sabemos que los vaivenes de nuestra economía siempre pueden generar crisis de demanda, por lo que hemos desarrollado una estrategia que contempla el objetivo de expansión internacional”, dijo Javier Codini, presidente de la firma que cerró 2025 un market share de 5% en en lavarropas y 28% en secarropas del mercado local. “De ese modo se diversifican ingresos, se reducen riesgos y se sostiene la estabilidad de la empresa” agregó el empresario, quien señaló que el año pasado “pegó fuerte” en la firma, tanto en ventas como en rentabilidad. “El mercado se retrajo. Hubo sobreoferta de productos. Bajaron los precios y las tasas muy altas complicaron el acceso al financiamiento bancario”.

Hace varios años que Codini llega desde el interior de Córdoba a Brasil, Bolivia y Paraguay. Y ocasionalmente lo hizo a México e Italia. La incursión en el mercado estadounidense fue un alivio, agregó el empresario, quien se entusiasma con consolidarse en ese mercado con el mismo cliente y a través de plataformas de comercio electrónico.

“Contamos con un departamento de Comercio Exterior que nos permite responder con agilidad a las demandas de exportación y abastecimiento. Para entrar a Estados Unidos debimos instalar motores de 110V, según la regulación de ese mercado. Además usamos otros colores y se los embaló en cajas de cartón, en vez de los termocontraibles, utilizados en Argentina”, afirmó.

La empresa terminó 2025 con un 2% de participación de las exportaciones en la facturación total y se propone alcanzar el 5% durante este año.

Codini aseguró que la clave para el crecimiento aun en tiempos de adversidad, han sido la flexibilidad de la gestión, la inversión y la innovación permanente.

“La empresa supo adaptarse a las condiciones del mercado, fabricando o ensamblando según conviniera. Nos encanta fabricar, pero si hay que importar, importamos. Por otra parte el año pasado, como habíamos acumulado 30 ton de residuos plásticos, decidimos reciclarlo y hoy estamos fabricando secarropas con el gabinete íntegramente de polipropileno reciclado”, aseguró el empresario.

Con una inversión de U$S 10 millones Serin SA instaló una planta industrial en el Parque Industrial Puerto Fénix, Asunción, que tiene su propia infraestructura portuaria.

Serín, fundada y dirigida por el empresario cordobés Juan Vaccaro, fabrica alambres, clavos, hierros y chapas, entre otros, en sus plantas de Córdoba y San Luis. Con la idea de poner un pie del otro lado de la frontera, la empresa venía evaluando la apertura de una filial en los países vecinos. Finalmente el año pasado se decidió por hacerlo en Asunción, con el nombre de Misisipi Industria Sudamericana.

“Ya estamos produciendo prácticamente los mismos productos que nuestra empresa madre, orientados a los sectores de la construcción y el campo, que viven un boom pocas veces vistos en este país”, afirmó Elías Roberto Finkelberg, apoderado de Misisipi.

La filial paraguaya emplea en la actualidad 14 personas, que serán capacitadas por técnicos de las plantas argentinas para operar una línea de producción de 100 metros de extensión, de origen española y tecnología CNC, que llegará en marzo. El plan es que en seis meses la línea alcanzará su máximo potencial de producción con 1.200 toneladas diarias de alambre galvanizado de alta calidad.

Dos grandes estímulos inclinaron el fiel de la balanza del management de Serin en favor de la opción paraguaya: la Ley 60/90, de incentivos fiscales para la inversión de capital nacional y extranjero y la Ley de Maquila, que promueve el desarrollo industrial, el empleo formal y el aumento de las exportaciones con valor agregado.

Por la primera se pueden importar sin pago de aranceles, equipos de producción nuevos o usados. Por la Ley de Maquila se importa materia prima sin pagar aranceles.

“El producto maquillado paga solo 1% cuando se lo exporta con un 40% de valor agregado. Si se vende en el mercado interno paga los aranceles correspondientes a la materia prima y los impuestos bajo régimen normal, esto es 10% de IVA y 10% de Ganancias”, explicó Finkelberg.

Agregó que la electricidad es la única energía utilizada en la industria y cuesta entre un 40% y un 50% menos que en la Argentina; en tanto el salario medio se ubica en torno a los U$S 800 y la tasa de interés de interés en 8%.

La inversión en la obra civil y puesta a punto de Misisipi fue financiada con líneas de créditos de Banco Nación Argentina, Itaú Paraguay y Banco Familiar de Paraguay.

“En la economía argentina hay cuatro portaaviones que funcionan muy bien y al resto le cuesta arrancar. Entre ellos el real estate, que anduvo bastante mal el año pasado. Por eso buscamos alternativas: primero exportamos casas modulares a Uruguay y ahora estamos abriendo una planta en las afueras de Montevideo”, contó Lucas Salvatore, presidente de Idero, una empresa dedicada al desarrollo y construcción de viviendas, comercios, industrias y hoteles, en base a estructuras de acero de alta resistencia.

La firma participó en la Feria de la Construcción de Uruguay, en noviembre pasado, y vendió de inmediato las casas en exposición.

“El producto fue muy bien recibido. Y en dos meses tuvimos 120 pedidos de casas modulares para exportar. Por supuesto que la logística tiene una incidencia importante, pero el producto es muy competitivo: puesto en fábrica tiene un costo de 800 dólares por M2”, agregó Salvatore.

Las viviendas modulares de Idero tienen 54 metros cuadrados y son transportadas en camiones, íntegramente desarmadas en dos módulos que se arman en el día.

“La estructura es de acero Ternium, la carpintería interna es de madera, los revestimientos son de PVC y yeso. Los sanitarios son de la marca Roca y el aire acondicionado es opcional, pero la casa viene preparada para instalarlo”.

El desembarco en Uruguay no fue la única novedad importante de Idero en el último año. La empresa también innovó con la presentación de Casa Propia, un programa de venta de viviendas modulares para familias, con un sistema de financiamiento tokenizado y leasing en el último tercio del plan de pagos.

“La idea es facilitarle a los jóvenes la compra de su casa, a través de una operatoria transparente, con escribano público y pagos mensuales a medida de las posibilidades de cada uno”.

El empresario contó que la empresa viene de tener dos años malos: “La facturación actualizada por inflación del año pasado fue 15% inferior a la 2024”.

Este mes de febrero Idero cumple diez años, pero la historia familiar en el sector de la construcción arranca en 1992, con la fundación de Macromet por parte de José y Leticia Salvatore, los padres de Lucas, dedicada a la fabricación de obras industriales, como galpones.

“Lo llevamos en la sangre y la historia de crisis económicas nos ha hecho estar en permanente movimiento. Hace varios años cuando vimos el desarrollo que prometía Vaca Muerta, instalamos una oficina en Neuquén y otra en Añelo, donde trabajan 50 personas”.

En la “capital” de Vaca Muerta, Idero construyó Espacio Añelo y Añelo Central, dos edificios modulares de seis pisos. Y va por más.

“La demanda va a crecer. Hoy en Añelo hay 15 mil camas. Se calcula que para el 2032 harán falta otras 35 mil”, aseguró el empresario.

Gelvez SRL es una firma de la localidad de San Lorenzo, Santa Fe, que, dependiendo de la actividad, llega a ocupar 180 trabajadores de diversos oficios y profesiones. La empresa ha sido proveedora de YPF, TGS y Camuzzi, entre otras, a las que ha provisto de servicios de logística, obras de superficie, instalación de cañerías y plantas compresoras.

Su gerente general, Angel Camioli, señaló que así como Vaca Muerta y el ‘triángulo del litio’ han sido verdaderos imanes para muchas empresas, a la vez eso dejó vacíos en otras actividades y regiones.

“Mi viejo fue un gran solucionador de problemas para muchas industrias y siempre dijo que había que estar atento a los nichos que descuidaban otras empresas por ir detrás de otros negocios. Eso explica por qué somos de las primeras pymes en instalarnos en la provincia de San Juan, que se encamina a tener una ‘fiebre’ del cobre”, contó Camioli.

Agregó el empresario: “El año pasado en la exposición ArMinera, en La Rural, me informé acera de lo que venía para la minería de San Juan y allí me hablaron del Compre Sanjuanino, el régimen que regula la contratación de proveedores, privilegiando a las empresas radicadas en su territorio, lo que me parece perfecto”.

Camioli avanzó en el objetivo de instalar una representación en la capital provincial, que se encuentra en la última etapa de la gestión administrativa. “Con Gelvez San Juan nos proponemos brindar soluciones de diversa índole. Desde desarrollo de ingeniería, con el armado y montaje, por ejemplo, de los molinos que rompen la piedra para extraer el mineral, hasta el transporte especializado de las grandes estructuras”, detalló.

Con algunos yacimientos de cobre se ubicados a 150 kilómetros de la capital sanjuanina y a 4.200 metros altura, el empresario explicó que la única forma de llegar hoy a través de ‘caminos baqueanos’, con hielo en las altas cumbres. Para ello la empresa cuenta con 10 camiones con carretones de grandes dimensiones y 16 grúas de 15 a 120 toneladas.

“Estamos en condiciones de competir. Además contamos con certificaciones ISO 9000, 14 000 y 45 000; Normas IRAM y con la estampa ASME (Asociación Americana de Ingenieros Mecánicos)”, aseguró el empresario y gerente de Gelvez.