Por qué se fue Marco Lavagna del INDEC: internas, presión por la motosierra y amistades peligrosas
Presiones e internas- El funcionario dejó su puesto en vísperas del nuevo IPC, que sale el martes
- El índice reflejaría un mayor impacto de la suba de tarifas
- Las tensiones con Scioli y el gobierno
Marco Lavagna había asumido al frente del Indec en 2019. Foto Guillermo Rodriguez Adami
La renuncia de Marco Lavagna a su cargo de director del INDEC causó sorpresa en algunos despachos oficiales. Al parecer, fue una salida intempestiva e inesperada. Pero el momento de la decisión generó suspicacias dentro del organismo y el equipo económico: la noticia irrumpió tan solo siete días antes de la publicación de un nuevo índice para medir la inflación.
En su carta de despedida a los empleados del instituto de estadísticas, el exfuncionario explicó que tomó la decisión de "cerrar esta etapa al frente del INDEC" y mencionó los cambios en marcha, aunque sin mencionar el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), que está listo para su difusión al menos desde octubre pasado, desde antes de las elecciones legislativas.
"Sabemos que la realidad económica y social cambia permanentemente y que el sistema estadístico nacional necesita seguir adaptándose y fortaleciéndose. En ese camino, quedan proyectos con un alto nivel de desarrollo y otros en proceso, que estoy seguro podrán completarse y ser implementados próximamente", sostuvo.
El economista desembarcó en el INDEC en diciembre de 2019 bajo la gestión de Sergio Massa, y venía trabajando desde el 2022 para actualizar el nuevo IPC. El Fondo Monetario envió una misión para asesorarlo en 2023. Pero tanto el gobierno de Alberto Fernández como el de Javier Milei fueron demorando su difusión. Según el instituto, se conocerá el martes 10 de enero.
Los cambios llegan en un momento sensible para el gobierno, donde la inflación viene de acelerarse por quinto mes consecutivo en diciembre al 2,8% y se espera que en enero ronde en torno al 2,5%, una variación que estaría por encima de enero del 2025. A su vez, a principios de enero, se dispuso un ajuste de las bandas, que se actualiza por los dos meses previos de inflación.
En ese contexto, y siguiendo recomendaciones internacionales, Lavagna modificó finalmente la medición vigente para actualizar la canasta, que se nutre de las encuestas de gastos. Estos relevamientos hay que hacerlos cada cinco años y Argentina venía haciéndolo cada 10 años. La decisión fue utilizar la última encuesta disponible, que data del período 2017/2018, en reemplazo de la del 2004/2005.
La demora en la actualización está cruzada por cuestiones políticas. La encuesta de 2012 recibió cuestionamientos por la intervención del INDEC de Guillermo Moreno. Así, en 2016, despues de la intervención del INDEC, solo estaba disponible la encuesta 2004/2005. Y se usó ese relevamiento para actualizar los precios hasta 2016, lo que arrojó una aproximación sobre la variación de los gastos.
Finalmente, bajo la gestión de Javier Milei, Lavagna dispuso cambios para que el IPC refleje los cambios en los hábitos de consumo, que arrastran un atraso de 20 años. En esa línea, el indicador actualizado incorporó 500.000 precios frente a los 320.000 actuales, entre ellos productos nuevos y servicios que antes no existían, tales como plataformas de streaming y celulares.
Como resultado, se le asignó un menor peso a los bienes y mayor preponderancia a los servicios. Esto, según los especialistas y las estimaciones del propio Lavagna, podría arrojar un incremento en la tasa de inflación mensual en los meses con mayor impacto de la suba de tarifas. Y el Gobierno ya anunció nuevos incrementos por la quita de subsidios.