El audio de Christa Pike antes de la fallida ejecución: el antecedente que era su “peor pesadilla” y se volvió realidad

  • La mujer, de 50 años, también se mostró preocupada por el pentobarbital y tenía miedo de que la quemara.
  • Sigue internada, inconsciente y conectada a un respirador artificial en un centro médico de Nashville.

Christa Pike en lCorte Criminal del Condado de Knox, (Knoxville, Tennessee). Foto: Reuters.

Dos semanas antes de su fallida ejecución, Christa Pike -actualmente en estado crítico-, manifestó su preocupación respecto a la inyección letal ante funcionarios del Departamento Correccional de Tennessee (TDOC, por sus siglas en inglés), que debía supervisar el procedimiento.

"Lo que me preocupa de nuestro método de inyección letal es, sencillamente, que no tengo buenas venas y me preocupa que nuestro médico no esté calificado para colocarme una vía central", afirmó Pike en una grabación a la que accedió el New York Times.

"Tony Carruthers vivió mi peor pesadilla. Detalle por detalle. Y yo no quiero pasar por eso", pidió Pike. En mayo, las autoridades suspendieron la ejecución de Carruthers -condenado por el secuestro y asesinato de tres personas en 1994- luego de que sus verdugos intentaran durante más de una hora tratar de aplicarle la inyección intravenosa.

Según el TDOC, el personal médico había colocado rápidamente una vía intravenosa principal, pero no pudo encontrar una vena adecuada para una vía de respaldo, tal como lo exige el protocolo de ejecución del estado. Los intentos de insertar una vía central también fracasaron, y las autoridades suspendieron la ejecución.

La abogada de Carruthers, Maria DeLiberato, describió la escena como "horrible" y dijo que lo vio "haciendo muecas de dolor y gimiendo" mientras los funcionarios intentaban encontrarle una vena.

DeLiberato le dijo al New York Post que Carruthers "aún se está recuperando" del procedimiento fallido y que corre el riesgo de que lo intenten ejecutar de nuevo. También se sumó a los pedidos para que se le conmute la pena de muerte a Pike.

En su declaración, la mujer afirmó que también tenía miedo del medicamento que usaron para la ejecución. "Supuestamente, el fármaco (pentobarbital, altamente alcalino y cáustico que actúa como quemadura química al filtrarse en los tejidos) quema muchísimo. Y eso me da miedo, porque utilizaron la palabra 'Drano' (una marca de productos químicos limpiadores de desagües) al hablar de este fármaco, y la idea de asfixiarme y ahogarme en mis propios fluidos corporales y sangre no me resulta nada atractiva", agregó.

De hecho, durante el procedimiento la mujer se quejó de un dolor intenso y de una sensación de quemazón en las zonas dónde le habían aplicado la inyección. Pike llegó a decir textualmente: "Siento que el brazo me va a reventar" y a preguntar: "¿Esto pasa así?"

Según su equipo legal, Pike había solicitado ser ejecutada en la horca, argumentando que las venas dañadas de su brazo dificultarían el acceso para la inyección del pentobarbital. El personal médico le clavó al menos siete agujas, una de las cuales se dobló en un ángulo de 90° al salir de su brazo, según sus abogados.

"Tardaron una hora a pesar de que Pike no solo se mostró cooperativa, sino que intentaba ayudar a indicar a las personas que le colocaban las vías intravenosas dónde podían encontrarlas (sus venas)", afirmó Stephen Ferrell, de los Servicios de Defensa Federal del Este de Tennessee, citado por el NYP.

La primera inyección se produjo el miércoles a las 21:30 (hora de la Argentina) y como la mujer seguía respirando, se le aplicó una segunda dosis una hora después. Veinte minutos más tarde, los funcionarios del penal de máxima seguridad de Riverbend le ordenaron a los testigos que desalojaran la sala y la mujer fue trasladada en ambulancia a un centro asistencial.

La mujer de 50 años permanece inconsciente, intubada y conectada a un respirador artificial en un hospital de Nashville, según una moción judicial de urgencia presentada por sus abogados.

De acuerdo con el documento legal, interpuesto este viernes ante el Tribunal de Cancillería del Condado de Davidson, Pike ingresó al centro médico en estado crítico con ambos brazos hinchados, quemados y con ampollas. El personal médico trabaja para salvar su vida y purgar de su organismo el pentobarbital.

La mujer llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte en Tennessee tras ser condenada en 1996 por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemme, y se iba a convertir en la primera mujer ejecutada desde 1819.

Ante el incidente, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió las ejecuciones restantes previstas para este año y ordenó una revisión independiente de lo ocurrido con el respaldo de la Fiscalía General, mientras la defensa de Pike solicita la preservación inmediata de todas las pruebas y la conmutación de su condena.