Flores hizo dos golazos y fue ovacionado en la Bombonera, antes de volver a vivir su sueño de selección
¡Qué semana!- El delantero de 19 años ingresó en la última media hora del 3-0 sobre Unión en el Torneo Clausura y volvió a destacarse
Leonel Flores ingresó en el segundo tiempo y anotó dos golazos para el 3-0 de Boca ante Unión por el Torneo Clausura, en la Bombonera.. Gonzalo Colini - La Nación
Leonel Flores juega, hace goles y se divierte. A los 19 años, el muchacho que se formó en las divisiones inferiores de Boca, llegó a la Primera en julio después de que Leandro Paredes lo llenara de elogios y este viernes metió dos golazos para el 3-0 en la Bombonera ante Unión. Media hora en la cancha le alcanzó para brillar a sólo tres días de haber debutado en la selección argentina, con una presentación a la altura de aquellos halagos del capitán xeneize.
“Había hecho un gol en la cancha de Huracán. Ahora se me abrió el arco acá, justo delante de la gente que está loca y me brinda mucho su apoyo”, comentó el delantero tras el partido por el Torneo Clausura. Su primer doblete, después de aquel tanto a Deportivo Recoleta por la Copa Sudamericana que el equipo disputó como local en Parque Patricios y del que le anotó semanas antes en terreno neutral a Sarmiento, por la Copa Argentina.
“Sé que esto recién está empezando. Estoy muy contento con mi presente, lo vengo buscando hace mucho tiempo y se vienen dando las cosas muy bien. Hay que seguir por este camino, trabajando como lo hacemos desde que llegó el Vasco”, agregó el chico nacido y criado en un barrio muy humilde de la zona norte bonaerense al que el DT Arruabarrena pronto le dio minutos, confianza y la titularidad bastante seguido.
Pese a su ascenso vertiginoso, no se marea el pichón de crack, que mantiene los pies firmes sobre la tierra (y el césped). Disfruta con la pelota y las gambetas. Eso lo llevó a ser parte de la vigente convocatoria de Lionel Scaloni para la serie de partidos que afronta la selección en estas dos semanas de fechas FIFA. Se entrenó desde el fin de semana con el plantel albiceleste, viajó con ellos a Córdoba, se mostró con lucidez en los minutos que le tocó entrar y de regreso a Boca esperó, otra vez desde el banco, su momento ante el Tatengue. Y se llevó una ovación, con su velocidad, su picardía y dos definiciones exquisitas, antes de reintegrarse a la selección, que lo espera nuevamente en Ezeiza.
Flores es una de las caras de la renovación en Boca y en la selección. “Aprovechó las oportunidades. Voy a seguir encima de su representante y de la gente que está cerca para que lo cuiden, porque en estos momentos se acerca mucha gente. Es un chico con hambre, con ganas, con una familia que siempre lo respaldó. Es difícil por todo lo que genera en las redes sociales, pero lo veo bien plantado ante todo lo que lo rodea. A esta edad tiene que absorber todas las experiencias”, describió tras la goleada Arruabarrena sobre el joven de gran capacidad para utilizar ambos perfiles, con atrevimiento para los uno contra uno.
Ante el reciente viaje de la selección a Córdoba para jugar ante Bolivia y los minutos que sumó allí, esta vez el Vasco optó porque inicie el juego en el banco. Allí aguardó su momento. Y cuando Boca necesitaba cerrar el triunfo, apareció con sus engaños, sus enganches y su puntería casi implacable para asegurar la victoria. Entonces, tras esos remates a colocar que inflaron la red, gritó fuerte de cara a los hinchas como lo había soñado tantas noches.
Ese cuidado que subraya su entrenador en el club es el mismo que remarcaba Scaloni antes y después de otra goleada, la de sus dirigidos ante Bolivia por 4-0 el martes. “A Leo Flores, como al resto de los chicos, les pedimos que hagan lo que hacen sus clubes y él hace eso en su club y si viene acá y no lo hace eso, estaríamos preocupados”, había comentado el DT de la selección.
“Hay que cuidarlo, contenerlo. Sé que en Boca lo tratan bien porque es un talento que hay que cuidar, como a Franco [Mastantuono], que creo que tienen la misma edad... Hay que cuidarlos porque es la única manera que nos den frutos. No podemos pedirle a Flores que haga en todos los partidos lo que hizo en estos diez minutos”, apuntó el hombre de Pujato.
El delantero xeneize cumple con uno y con otro. Se anima, encara y va por más. “Desde chico que tengo bastante personalidad. A la hora de agarrar la pelota no me importa a quien tengo enfrente. En Córdoba jugué tranquilo y con confianza, vengo soñando con esto desde pequeño”, sumó su voz aquella noche cordobesa quien este sábado ya se reintegra a la Scaloneta.
Vuelve con sus goles, su desparpajo, sus ganas. Y en las próximas horas, tendrá a su lado a Lionel Messi, cuando el rosarino se una al grupo para la despedida del martes en el Monumental. En cuatro meses, el jovencito al que Paredes vislumbraba como una de las joyas que tenía escondidas Boca en la Reserva ya tiene un lugar a su lado. Y, acaso, también pueda estar en el juego que enmarque el adiós de otro Leo, el capitán de la selección, en la noche que todas las emociones aflorarán por el último baile de Messi para darle lugar a jóvenes como Flores, el futuro que ya llegó.