El abogado de Cristina pidió la nulidad del caso: denunció forum shopping y "aprietes" a arrepentidos
Cuadernos de las Coimas.- Carlos Beraldi, abogado defensor de la expresidenta, inauguró las cuestiones preliminares y arremetió contra el “chantaje” de los arrepentidos y el sistema inicial de asignación de la causa; la expresidenta no participa de la audiencia
Carlos Berladi, abogado defensor de Cristina Kirchner. Nicolás Suárez
Con un pedido de nulidad y duras acusaciones contra la ley del arrepentido y el origen del expediente, la defensa de Cristina Kirchner inauguró las cuestiones preliminares y lideró una primera ola de cuestionamientos contra el caso de los Cuadernos de las Coimas, que retomó hoy su marcha tras la feria judicial.
“Hay una nulidad evidente en esta causa”, sostuvo Carlos Beraldi, su abogado defensor, al comienzo de la jornada, al denunciar la existencia de un presunto forum shopping, como se conoce a la estrategia judicial que busca elegir el tribunal que llevará el caso. “Este proceso surgió de un engaño", continuó, e insistió: “Antes de que este expediente se iniciara, el fiscal [Carlos Stornelli] y el juez [Claudio Bonadio] habían tomado contacto directo con la prueba”.
Beraldi, el primero en exponer, apuntó contra el juez Bonadio y el fiscal Stornelli por un presunto manejo extorsivo de la ley de los arrepentidos. Sostuvo que el magistrado convirtió a la Justicia “en un elemento de presión y de chantaje” y que llevó adelante un operativo especialmente diseñado para “quebrar voluntades, generar miedo y forzar declaraciones bajo la amenaza de la cárcel”.
Cristina Kirchner -que entre diciembre y enero estuvo internada 14 días en el Sanatorio Otamendi por un cuadro de apendicitis- no participó de la audiencia. De acuerdo a lo dispuesto por el TOF, los imputados no tienen obligación de estar presentes en este tramo del juicio, que es técnico.
El abogado dedicó los 90 minutos que tenía disponibles a señalar presuntas irregularidades en el proceso, pero nada dijo respecto al contenido de las muchas y coincidentes declaraciones que señalaban a su clienta como la cabeza del esquema ilegal de recaudación, junto a Néstor Kirchner.
Para sostener sus señalamientos, Beraldi se apoyó en filminas; en notas del periodista de LA NACION que encabezó la investigación del caso, Diego Cabot; en declaraciones del ahora ministro de Justicia, Mariano Cuneo Libarona -que fue abogado de un empresario- y en videos con dichos de los periodistas Gustavo Silvestre, Jorge Fontevecchia, Luis Majul, Carlos Pagni y Jorge Rial, entre otros, que daban cuenta de presuntos acuerdos y manipulaciones en el contenido de las declaraciones para, por ejemplo, incluir o dejar fuera a determinados empresarios.
“Son secuencias que siempre van en la misma línea. No solamente los aprietan sino que ahora le dicen tenés que declarar algo”, señaló el defensor de la expresidenta.
Para socavar las bases del caso, Beraldi también se apoyó en otro juicio: el que condenó al falso abogado Marcelo D’alessio por integrar una asociación ilícita dedicada a extorsionar, espiar ilegalmente y traficar influencias. Beraldi expuso conversaciones entre D’alessio y el fiscal Stornelli -que instruyó Cuadernos- como una supuesta muestra de un asentado mecanismo de extorsión entre ambos.
“El tribunal después de haber visto esto, no puede, entiendo, llegar a otra conclusión que no sea anular todo. ¿Sobre qué base vamos a continuar un juicio años discutiendo la acusación de un fiscal que comete este tipo de actos?“, afirmó el abogado.
Los imputados que siguieron a Cristina Kirchner siguieron con la avalancha de críticas hacia el juicio. Entre los cuestionamientos, surgió la ausencia de registros respecto a las declaraciones de los arrepentidos, la participación de la UIF como querellante, luego de que el Gobierno le quitara esa competencia. También hubo críticas contra los cuadernos y aspectos de la instrucción.
A Beraldi lo siguió abogado de De Vido, Maximiliano Rusconi, que pidió la suspensión del proceso. Uno de sus principales argumentos fue la “vaguedad” de las acusaciones contra su cliente De Vido.
“No hay una descripción de qué manera el señor De Vido habría formado parte de la ejecución de esos supuestos hechos, que solo fueron consignados de manera absolutamente indeterminada y puramente genérica”, dijo. “No hay ninguna acción u omisión atribuida al señor De Vido que se haya definido con precisión”, insistió.
En el planteo del exministro surgió Vialidad como estrategia defensiva. En la causa que juzgó los desmanejos de la obra pública de Santa Cruz y condenó a Cristina Kirchner a 6 años de prisión, De Vido resultó absuelto.
“Ya fue juzgado y absuelto”, dijo Rusconi, respecto a su cliente y al delito de asociación ilícita. “Los jueces plasmaron que como ministro De vido solo tenía competencia jerárquica pero no funcional”. A diferencia de Cristina Kirchner, De Vido sí participó en una parte de la audiencia virtual.
Su defensor solicitó al TOF que anule la indagatoria del chofer Oscar Centeno –“esto fue una extorsión al señor Centeno”, dijo, con la declaración en su mano-; y que declare la inconstitucionalidad de la ley de los arrepentidos, alegando que no debería aplicarse a hechos ocurridos antes de su sanción, en 2016, un pedido que encontró eco en otros defensores.
La ley (27.304) tuvo un rol central en la causa: en el tramo principal del caso hubo 25 imputados colaboradores cuyas declaraciones brindaron precisiones del presunto sistema de coimas y ratificaron gran parte de lo volcado por el chofer Centeno en sus anotaciones.
Uno de los empresarios que con su declaración complicó la situación de De Vido fue Juan Chediack. Sostuvo que muchos de los pagos mensuales fueron entregados al propio De Vido en el living de su casa, al lado de unos árboles “bonsái”, aunque en ocasiones también dejaba el dinero en un baño del Ministerio de Planificación a su cargo. "Si querés seguir trabajando tenés que pagar”, era una de las frases que se le atribuyen a De Vido.
A su turno, la defensa del exfuncionario Roberto Baratta, mano derecha del exministro y acusado como organizador de la asociación ilícita, insistió con los vínculos entre el fiscal Stornelli y D’alessio. “El fiscal tenía un vínculo con un delincuente que tenía como uno de sus objetivos perseguir a nuestro defendido”, dijo Marcos Aldazabal, al exhibir una serie de chats entre ambos.
Son 28 las defensas que anticiparon al Tribunal que harán uso de la palabra en esta instancia. Se trata de una instancia previa a las indagatorias, diseñada para formular planteos sobre cuestiones novedosas que hayan podido surgir entre el cierre de la instrucción y el comienzo del juicio, una ventana de seis años en el caso de los Cuadernos. Cada magistrado tiene un criterio propio respecto a qué se puede escuchar en esta etapa del juicio, aunque suele ser un espacio abierto para que los abogados desplieguen su estrategia defensiva.
La jornada cerrará, según lo previsto por el TOF, con el exfuncionario Julio Daniel Álvarez, acusado de encubrimiento; el empresario del rubro energético, Mauricio Balan, acusado de pagar coimas; y el financista Ernesto Clarens, quien, según la fiscalía, las recibía y oficiaba muchas veces de nexo entre los hombres de negocio y los Kirchner como cambista. Estos últimos dos, al declarar como arrepentidos, aportaron precisiones sobre el esquema de recaudación.
Al término de las presentaciones, posiblemente en marzo, la fiscal Fabiana León deberá pronunciarse y luego los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli definirán si alguno de los argumentos volcados por las defensas debe ser atendido.